En este eje volvemos a hablar de lo individual y lo vincular como en Aries y Libra, pero esta vez no se trata del encuentro con el otro diferente, sino de la conciencia de ser red a la vez que individuo.
Este eje habla del diseño más elemental, primario y fundamental, en el que se inscribe la experiencia humana. Habla de la protección y el refugio, y de la salida al mundo; habla del origen y la proyección, es decir, de dónde vengo y hacia dónde voy; habla de familia y sociedad, de la pertenencia, de la realización en el mundo; habla de la imagen simbólica de “Madre” y “Padre”.
A simple vista Géminis y Sagitario parecieran ser bien opuestos. Una cosa no puede ser la otra: en la certeza no hay duda, si hay dispersión es que no hay dirección, el aprendiz es aprendiz y el maestro es maestro, etc. Que estas cualidades sean un yin-yang, que se comprendan mutuamente, pareciera ir en contra de toda lógica. Pero ¿son conceptos tan antagónicos realmente?