A simple vista Géminis y Sagitario parecieran ser bien opuestos. Una cosa no puede ser la otra: en la certeza no hay duda, si hay dispersión es que no hay dirección, el aprendiz es aprendiz y el maestro es maestro, etc. Que estas cualidades sean un yin-yang, que se comprendan mutuamente, pareciera ir en contra de toda lógica. Pero ¿son conceptos tan antagónicos realmente?